Con un Teatro Provincial Juan Carlos Saravia colmado, la Orquesta Sinfónica de Salta y el Estudio Coral de Salta brindaron un espectáculo inolvidable. Lo recaudado permitirá continuar con los proyectos de mejora de infraestructura y equipamiento de nuestra institución.
El pasado jueves 20 de noviembre, la comunidad salteña volvió a demostrar su compromiso con la salud pública en una velada de excelencia artística. Bajo la dirección del Maestro Jorge Mario Uribe, la Orquesta Sinfónica de Salta se unió al Estudio Coral de Salta —dirigido por el barítono Luciano Garay— para ofrecer un concierto a beneficio que reunió a cerca de 140 artistas sobre el escenario.

Un programa magistral
La noche comenzó con la elegancia de la Sinfonía Nro. 69 “Laudon”, de Joseph Haydn, un tributo al “padre de la sinfonía” que deleitó a los presentes. La potencia vocal del Estudio Coral llegó con las célebres Danzas Polovtsianas de Aleksandr Borodin (de la ópera El príncipe Igor) y la emotividad del coro “A bocca chiusa”, pieza fundamental de la ópera Madame Butterfly de Giacomo Puccini.
Uno de los momentos más destacados de la noche fue la interpretación de una pieza sorpresa que, tal como había adelantado la dirección, cautivó gratamente al público, cerrando la velada con una ovación de pie.
Impacto de la recaudación
Gracias a la venta de entradas (con valores que rondaron entre los $6.000 y $10.000) y al apoyo de quienes se acercaron al Teatro Provincial, la Fundación San Bernardo logró cumplir con su objetivo de recaudación.
Estos fondos serán destinados íntegramente al Hospital San Bernardo, permitiendo financiar proyectos esenciales que impactan directamente en la atención médica de nuestros pacientes.
Agradecimientos
Desde la Fundación San Bernardo, queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a:
- A la Secretaría de Cultura y a las autoridades del Teatro Provincial.
- A cada uno de los músicos y coreutas que donaron su talento para esta causa.
- A los estudiantes y jubilados que nos acompañaron bajo el sistema de cupos gratuitos.
- Y, fundamentalmente, a cada vecino y vecina de Salta que adquirió su entrada, transformando el disfrute del arte en un acto concreto de solidaridad.
Gracias por ayudarnos a seguir cuidando a quienes nos cuidan.

